
Mesas, caja, cocina, WhatsApp con Del.ia, repartidores y los números de cada noche. Una cuota fija, sin comisión por pedido.
La mesa 4 quiere la cuenta, uno pregunta por el menú por WhatsApp, otro ya pagó y manda la captura. Mientras tanto hay comida en el horno.
El mesero lo apuntó en un papel, el papel se quedó en el bolsillo, y la cocina nunca se enteró.
Cinco minutos sin respuesta en el WhatsApp y pidió en otro lado. Y por lo general no vuelve.
Las plataformas se llevan hasta el 30%. Y ese cliente nunca fue tuyo.
Qué salió más, quién no volvió, a qué hora se llenó. Nadie lo anotó.
Delia es el software para operar un restaurante de Latinoamérica: mesas, caja, cocina, pedidos por WhatsApp con inteligencia artificial, repartidores, clientes, gastos y el cierre de cada noche. Se conecta al número de WhatsApp que el restaurante ya usa, imprime cada pedido en la cocina y manda el cierre de caja al teléfono del dueño. Se paga una cuota mensual fija, sin comisión por pedido.
| Cuaderno y WhatsApp a mano | Punto de venta, bot y app de reparto por separado | Delia | |
|---|---|---|---|
| Mesas y caja | En papel | En un sistema aparte | Incluidas, con rondas a cocina y cierre |
| Quién contesta el WhatsApp en la hora pico | Quien alcance | Un bot aparte | Del.ia o tu equipo, tú eliges |
| Comisión por pedido | 0% | Hasta 30% en la app | 0%: cuota mensual fija |
| De quién es el cliente | Tuyo | De la plataforma | Tuyo, con su historial |
| Cómo llega a la cocina | Papelito o a gritos | Tres pantallas distintas | Comanda impresa, venga de donde venga |
| Tus números al cerrar | Nadie los anotó | Tres reportes que no cuadran | Un cierre en tu teléfono, con cada medio de pago |
La conversación es la de Cayena, pizzería en Caracas que atiende su WhatsApp con Delia.
No cambias de número, no instalas nada y tu equipo no aprende un sistema nuevo. Sigue siendo el WhatsApp de siempre.
A mano, desde tu carta en PDF o traído de tu punto de venta. Cada plato con su precio, y lo agotado se apaga con un toque.
Fondo inicial y a vender: mostrador, para llevar y mesas. Tu impresora térmica sigue siendo la misma.
El mesero manda la ronda desde la tablet del restaurante y Del.ia arma el pedido del chat. Ambos salen impresos. El pago siempre lo confirmas tú.
Lo vendido en el local y por WhatsApp, cada medio de pago y la diferencia de caja. Cada noche, a la hora que elijas.
Lo que se pide en la mesa o en el chat sale por la impresora, se cobra en la caja y termina en tus números. Así trabajan Cayena, en Caracas, y Los Chamos, en México. Arranca una comanda del riel para ver cada parte.
El mesero toma el pedido en la tablet o el teléfono del restaurante y cada ronda sale impresa en cocina. Al final se cobra la cuenta completa o dividida, por platos o por partes iguales.

Mientras más vendas, mejor para ti — no para nosotros. Los pedidos son tuyos y los clientes también.
Todo el sistema, para un solo usuario.
Hasta cuatro usuarios: caja, meseros y cocina, con tus números a la vista.
Del.ia atiende el chat por ti, de día y de noche.
Varias sucursales, un solo tablero.
Si la tuya no está, pregúntala en la demo: la hacemos con tu menú.
No. Delia se vincula al número que ya usas, con el mismo QR de "dispositivos vinculados". Tus clientes te siguen escribiendo al mismo lugar de siempre, y tú puedes seguir respondiendo desde tu teléfono cuando quieras.
Nunca. Del.ia lee el comprobante y deja el pago anotado con su referencia, pero confirmarlo siempre lo hace una persona de tu equipo desde el panel. Es una regla del sistema, no una opción que se pueda desactivar.
La apagas con un interruptor cuando quieras y el chat vuelve a tu equipo. La vuelves a encender igual de rápido. No hay que llamar a nadie.
Sí, y es de lo que más gusta. Del.ia escucha la nota de voz, entiende el pedido y lo arma. Tú ves la transcripción en el chat por si quieres revisarla.
No. Pagas una cuota mensual fija y punto. Si vendes el doble, pagas lo mismo. Y tus clientes son tuyos: puedes exportar la base cuando quieras, sin pedir permiso.
Delia corre en la nube, así que sigue recibiendo y guardando los mensajes aunque tu local esté sin conexión. Cuando vuelvas, ahí está todo, y la impresión se reanuda sola.
Una tarde. Vincular el WhatsApp toma un minuto y cargar el menú es lo que más demora. Te acompañamos en la primera noche, que es cuando surgen las dudas de verdad.
Sí. Importamos tu menú con precios y extras, abres la caja en Delia al día siguiente y tu impresora sigue igual. Si prefieres seguir con tu punto de venta, Delia se conecta a Loyverse y te muestra la venta completa en Negocio.
Toman el pedido en la tablet o el teléfono del restaurante, tocando fotos de los platos. Cada ronda sale impresa en cocina sola. Lo que aprenden en la primera hora es todo lo que hay que aprender.
Sí. Mesas, caja, cocina y el cierre diario funcionan solos. El WhatsApp con Del.ia se enciende cuando quieras, con un interruptor.
Veinte minutos por videollamada o por WhatsApp, cuando puedas. Cargamos tres platos tuyos y le escribes como si fueras un cliente.